La lluvia golpea
ventanales ateridos,
empañados cristales.
La sombra es tan elástica
que se convierte en noche.
Desde el fondo de la tierra
sale el zumo de las frutas:
sólo conozco el néctar.
No puedo conocerte,
sólo amarte.
No puedo más que amarte,
sólo amarte.