Poeta en el vientre

Madre, no sabes nada,
nada, de premoniciones,
sólo sabes
que estoy en tus entrañas
y que golpeo
las paredes internas
de tu vientre,
estoy emocionada,
haciendo burbujas
como quien cuenta peces.
¡Ay madre!,
qué cálidos que son
tus espacios internos,
yo no quiero salir
de este refugio,
pongámonos de acuerdo
y conversemos,
dame algunos minutos,
déjame elaborar
aunque sea
un pensamiento:
entiende que tu entraña
es hoy todo mi mundo
lo cual algo te dice
de todo lo que sientes,
tu sangre parece un arco iris,
del que brotan
y estallan a borbotones
las rosas
desde sus propias raíces.
Digo que ya presientes,
tristezas y alegrías,
te prometo y te juro
que verás mis poemas.
Pasarán muchos años
para que yo te escriba,
tampoco sabes nada,
nada, de regresiones
que podrían explicarte
mi otro mundo,
tardío.