Padre

Tenías dentro
la fuerza
robada por los años
espíritu temprano
de la entusiasta lucha
te miré entre las sombras
lejanas de la infancia
de nuevo te vi joven
y en ti todo mi apoyo.
Seguiste siendo el mismo
eras el mismo y otro
tu cuerpo no tan fuerte
tu espíritu era el doble.
Te aferraste al amor
y amaste demasiado:
fuiste bosque común
de árboles de cariño
y entregaste la vida
a tu fe de raíces.