Pocilgas de odio y amor
cediéndose el lugar
en turnos desiguales.
Caminos polvorientos
regados por lágrimas.
Sólo el reflejo de una estrella,
acoge sin recelo
el llanto de aquel niño.
Pocilgas de odio y amor
cediéndose el lugar
en turnos desiguales.
Caminos polvorientos
regados por lágrimas.
Sólo el reflejo de una estrella,
acoge sin recelo
el llanto de aquel niño.