Cántico temprano
en la angustia vitral
de los violines,
nota luminosa
que cruza fronteras
y mares,
manto etéreo,
saeta misteriosa
que discurre
como un bálsamo.
Que no se detenga el reloj
de tu sabio latido,
¡oh esperanza!
Cántico temprano
en la angustia vitral
de los violines,
nota luminosa
que cruza fronteras
y mares,
manto etéreo,
saeta misteriosa
que discurre
como un bálsamo.
Que no se detenga el reloj
de tu sabio latido,
¡oh esperanza!