A Salvador Dalí.
(In Memoriam)
No trates de vengar
las muertes que no existen
ellos están ahí para admirarte
a través de tu genio paranoico:
tu madre,
y ese hermano mayor
que alzando vuelo
ni siquiera esperó
tu nacimiento.
Los llevas por dentro
como si fueran faros invisibles.
Ellos también te cargan
y en noches fantasmales
a veces eres tú
quien muere pronto.
Allá en tus obsesiones
tu hermano sigue vivo
y en uno de tus giros de locura
lo conviertes en viejo,
mas nadie percibe su existencia.
Él sabe de tu historia
en otra vida,
su mundo es tu cabeza
por eso rompe el huevo
saca un brazo,
y trata de esconderse,
no quiere que conozcas
que un anciano
parece un ignorante
ante el ingenio.
De pronto
te ves encandilado
te apoyas en tu madre
a resolver el único dilema
que es posible
cuando decides morir
y que otro resucite:
¿cómo explicarle a alguien
que existió sin nacer
un surrealista?
Cómo volver atrás sobre la historia?
Si no hubieras nacido
alguien hubiera tenido
que inventarte
y el único capaz
de tal hazaña
sería sólo tu ingenio,
¡eres el surrealismo!
Ya deja en paz a tu hermano,
y a tu nombre paterno.
¿Qué importa
que tres se llamen
Salvador Dalí,
si el genio sólo es tuyo?