Fui testigo silencioso
de los secretos
que las aguas tienen,
vi esferas salir de sus entrañas,
son gaviotas al viento
que tienen un abismo
ante sus alas.
Vislumbré miradas impasibles
quebrarse ante una rosa
hecha de vuelo,
doblarse ante el calor
de unos lamentos.
En el fondo
de copas cristalinas
busqué nuestro destino
y una burbuja silenciosa
se desplazó
en suaves movimientos,
amé el profundo germen
que besó mi entraña.