Una flor está cautiva
y un pájaro está herido,
la jaula y el nido
al pie de una estatua
en un canto eterno
arrullan sus ansias,
el viento túrgido envuelve
un clamor de libertad.
El fiero coloso
cede al remolino,
algo de las flores
juega entre los vientos
ave, rosa, estatua,
ya todos han muerto.