Soy súper íngrima
ya casi nítida
como una víctima
que no hace química.
Me volví sólida
medio patética
no tengo brújula:
me siento afónica
esquizofrénica
melodramática,
súper incómoda.
Amo la lírica
caleidoscópica
y carismática
en su versículo
de lo esotérico.
Me volví psíquica
muy poco lúcida
medio poética
aristotélica,
algo colérica
y un poco díscola.
Una película
seudo vernácula
me vuelve líquida,
escurridísima.
Corro frenética.
como una estúpida
buscando un vínculo
antropológico.
Pero hay un cínico
que es carismático
y va más rápido
porque es atlético.
Sé que soy árida
y él no es verídico,
le digo hipócrita
lo siento pérfido,
pues yo soy fúrica
y muy auténtica.