Madre, yo entiendo tu espíritu fresco
has hecho un baluarte en tus mejillas,
en tus labios, y en tu ropa.
Por eso te regalo rosas, son las que te gustan,
te las doy en vivo con todo y aroma
y te doy tarjetas con muchos jardines,
son como las fotos de flores y flores,
esos botoncitos son los hijos de ellas
y las mariposas son primas y hermanas.
También te doy rosas
de aquellas de seda,
agrego perfume
para tu solapa
que es tan intuitiva
como eres tú misma.
Y es que como emanas,
tantas, tantas flores,
las he recogido
en este poema.